La terapia individual es el encuentro entre el terapeuta y el paciente en donde en un ambiente de aceptación, confidencialidad  y apertura el paciente puede expresar sus problemas y emociones.

La filosofía base del enfoque humanista, que es él en que me forme, asume que en el presente estamos lo mejor que hemos podido estar con los recursos que tuvimos para nuestro desarrollo emocional. No obstante, pudieran haber faltado algunos factores y ello nos está haciendo sentir mal en el presente. En el presente podemos recuperar eso que nos limita para ser feliz, pleno y estar en paz.

En la terapia individual se identifican los conflictos personales y su origen. Estos pueden responder a situaciones especiales o tener su origen en nuestra propia historia personal, específicamente en el desarrollo emocional. Es por esto que el objetivo  principal en terapia es tener otro punto de vista para poder dar otro significado a lo que soy, veo y a mi historia.  Cuando una persona puede verse de distinta forma, puede tenr distintas posibilidades de respuesta ante un mismo evento o una misma experiencia.  Esto se logra al conocerse mejor, aceptar cualidades y defectos. En la terapia  se logra  cambiar el concepto de uno mismo y sanar las huellas que aun nos afectan.

En general se busca ayuda terapéutica cuando se viven situaciones de ansiedad, miedo, depresión, impotencia, estrés, insatisfacción con las metas y con las relaciones interpersonales.